¿EL MÓVIL EN EL AULA? IDEAS, VENTAJAS, RETOS Y POSIBILIDADES.


El uso de la tecnología móvil en el aula es un tema de actual debate entre todo tipo de docentes y equipos directivos de centros educativos. Es importante entender que no hablamos de mobile learning, es decir, el conjunto de metodologías de enseñanza-aprendizaje exclusivamente mediante tecnología móvil para educar y aprender en cualquier momento y lugar; sino del uso del móvil como una herramienta más dentro del aula como los ordenadores, las tabletas, los libros o las pinturas.


¿Qué es?


El uso de la tecnología móvil en el aula es un tema de actual debate entre todo tipo de docentes y equipos directivos de centros educativos. Es importante entender que no hablamos de mobile learning, es decir, el conjunto de metodologías de enseñanza-aprendizaje exclusivamente mediante tecnología móvil para educar y aprender en cualquier momento y lugar; sino del uso del móvil como una herramienta más dentro del aula como los ordenadores, las tabletas, los libros o las pinturas.


Existen múltiples ventajas y retos en el uso de esta tecnología, si bien es cierto que la controversia está llevando a que, por ejemplo la Xunta impulse una norma para prohibir usar el móvil en las escuelas o que la Generalitat potencie el uso del móvil en las aulas como elemento pedagógico. Con todo, más allá de los recientes cambios normativos, lo cierto es que no existe una receta única, sino que el móvil, como cualquier otro elemento pedagógico, puede ser positivo o negativo según las necesidades del alumnado, profesorado, los objetivos de aprendizaje, las actividades a realizar, etc. Con todo, es importante que tengamos en cuenta que podemos aprovechar parte de las ventajas del uso de los smartphones que muchos menores poseen también fuera del aula, es decir, como docentes podéis realizar actividades a través del móvil recomendando acciones, actividades o aplicaciones.


Oportunidades en el aula Ventajas

En la actualidad todos estamos acostumbrados a usar el teléfono móvil, si bien es cierto que, por desgracia, no siempre lo utilizamos adecuadamente tanto adultos como menores. De hecho, el phubbing, o la acción de prestar atención al móvil en lugar de a las personas con las que estamos acompañados, es algo cada vez más frecuente también entre los y las menores. Sin embargo, este es un tema que pueden trabajar con el móvil en las aulas de manera ventajosa: 1. aprender a hacer un buen uso de la tecnología. Dentro del aula se pueden establecer normas que deben cumplirse. Así como el profesorado sabe utilizar este aparato tecnológico, puede enseñárselo a su alumnado. Además, esto permite trabajar de manera real temas de seguridad y enfatizar la competencia digital. 2. acceso a Internet en todo momento, aunque no se disponga del aula de ordenadores del centro. Disponer de móviles en las aulas permite una mayor flexibilidad para realizar tareas conectadas sin necesidad de disponer del aula de informática. Esto abre un mundo de posibilidades desde el pupitre o el lugar donde se encuentre el alumno: acceder a los documentos del profesorado, leer el periódico, consultar y participar en el blog del aula, aprender a buscar, usar el diccionario, crear, editar y publicar contenido de texto, audio, imagen… 3. uso de herramientas educativas tecnológicas. Sin necesidad de disponer de otros elementos, sino de los que los propios alumnos tienen, se puede trabajar con realidad aumentada dentro del aula, QR, realizar evaluaciones o quiz en el momento, completar proyectos con el uso de redes sociales, uso de aplicaciones específicas por materias o competencias, etc. 4. aumento de la motivación y participación. El uso de los móviles permite una comunicación diversa según las necesidades de cada alumno o alumna, lo que permite que la metodología se personalice según sus necesidades, así como el modo de trabajo, de consulta, etc. 5. permite realizar el seguimiento del método de enseñanza-aprendizaje. Como en toda tarea, la tecnología móvil permite a los estudiantes llevar su propio registro diario de actividades, planificar el estudio en tiempo y calendario, registras sus ideas, etc. Como veíamos en el caso de la gamificación, puede facilitar una mejora en el seguimiento, así como introducir, por ejemplo, evaluación continua.

Retos La utilización del móvil en el aula implica la necesidad de trabajar todas sus bondades, pero también pasa por asumir y hacer frente a los retos que supone introducirlo en el día a día escolar. Por supuesto, el no utilizar el móvil en el aula puede ser una respuesta más que adecuada, ya que depende de las características del alumnado y del profesorado.

Así, algunos retos que son necesarios afrontar son: 1. divergencia de acceso a la tecnología. La realidad es que los menores comienzan a tener acceso a los móviles a los 8 años (de hecho suele ser el regalo estrella en el momento de la comunión), si bien es cierto que, en 2014, a los 12 años el 70% disponía de móvil y a los 14 el 85%, según el estudio “Menores de edad y conectividad móvil en España” de Protégeles. Además, el sistema operativo y tecnología también es diverso según la edad, lo que implica que no siempre todo el alumnado pueda realizar todas las actividades bien porque no poseen teléfono, bien porque no disponga de la tecnología necesaria. Con todo, esto puede trabajarse realizando usos que no dependan del dispositivo, sino de la acción en sí.

2. normativa diversa a nivel estatal, regional y de centro. Actualmente no existe una normativa igualitaria en todo el Estado, ni dentro de una misma comunidad autónoma y, ni siquiera, entre centros de una misma ciudad. Por ello, es un reto el uso o no de estos dispositivos ya que puede vulnerar normativas concretas y que cada docente deberá tener en cuenta.

3. proceso de adaptación. La dispersión, puesta de límites, niveles de atención… son algunos de los grandes miedos que se tienen en un proceso de introducción del uso de los móviles en las aulas. Si bien es cierto que pueden darse, los profesores que lo han utilizado muestran que no son hechos más distintos que con la introducción de otros elementos como fueron los ordenadores. Para minimizarlos, es importante marcar normas de uso del smartphone para todas las personas del colegio, también los adultos, e incluso hacer partícipes a los y las estudiantes en su redacción.

4. uso inadecuado del teléfono móvil. En ocasiones el uso del teléfono móvil puede conllevar acciones negativas hacia otras personas como ciberbullying o ciberacoso, sextorsion, publicaciones negativas sobre docentes en redes sociales, etc., si bien esto no es consecuencia del uso en el aula, sino del uso de manera genérica, cosa que utilizando el móvil en el aula se podría trabajar en grupo.

5. falta de objetivos pedagógicos. Quizá uno de los mayores retos como docentes es la introducción de una nueva herramienta con un sentido, es decir, dentro de una programación y de una metodología. Es necesario entender que el móvil no es la salvación de nuestros alumnos, sino una herramienta más de trabajo.


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